La meditación es una práctica de recogimiento interior o de contemplación, un estado de concentración sobre la realidad del momento presente, cuando la mente se disuelve y es libre de sus propios pensamientos, una concentración en la cual la atención es liberada de su común actividad y focalizada en un único objeto de percepción, como por ejemplo la respiración o una recitación de palabras constante.

 

Meditar es la condición natural de la conciencia humana, capaz de comprender por sí sola el significado de su existencia, aun si esto ocurre a nivel del inconsciente. Esta percepción se interrumpe por la agitación o el interés en los asuntos particulares que absorben nuestra atención. La práctica de un sistema o rutina de meditación devolvería a la mente a ese estado básico y primordial. La meditación es un estado natural de crecimiento si el ego no lo interrumpe.

 

Las técnicas de aproximación a la meditación varían desde las que se basan en observar la respiración o en visualizar algún pensamiento positivo o imagen inspiradora, también existen las meditaciones sin objeto, desenfocando la tensión mental. Durante esta pueden dejarse fluir libremente las imágenes mentales, sean claras o confusas, como cuando se está a punto de conciliar el sueño. También se puede dejar fluir las sensaciones, emociones, impulsos y energías corporales, normalmente sin intervenir en ellas pero tampoco dejándose llevar o enredar, de manera que muestran finalmente una tendencia a reordenarse por sí solas; aunque existen métodos de reflexión y técnicas de concentración en que la conciencia las puede manejar.

 

Meditar ayuda a reordenar la mente y calmar la ansiedad. Mejora la comprensión de objetivos y motivaciones y equilibra el carácter. Por el estudio de la respiración y la postura corporal se mejora la salud en general y reconduce el metabolismo a su funcionamiento óptimo. Algunos estudios científicos hechos acerca de la meditación han registrado diferencias significativas entre el funcionamiento del sistema nervioso y cerebral de personas que meditan regularmente y el de las que no.