El Taijiquan (太极拳) conocido en occidente como Tai Chi, es un arte marcial interno practicado mayormente por la aportación de multitud de beneficios para la salud. En China se contempla hoy como un deporte popular, se puede observar en los parques de las ciudades por las mañanas a miles de personas ejercitando sus movimientos lentos y fluidos.

 

A pesar de ser un ejercicio muy provechoso para la salud, el cual puede servir al desarrollo de la personalidad y la meditación, su aspecto de arte marcial viene de la aplicacion de los movimientos en la defensa personal.

 

En los diferentes estilos y escuelas se practican diferentes ejercicios básicos tales como movimientos individuales, ejercicios de postura y de respiración, así como de meditación. Este tipo de ejercicios sirven para el aprendizaje de los principios del Taijiquan, para el control y la regulación de la respiración, para soltar las articulaciones, relajar el cuerpo entero y modificar poco a poco la postura y así evitar sobrecargas inconvenientes en las articulaciones. Con frecuencia, para todo ello se utilizan ejercicios de los sistemas del Qigong (氣功), mas conocido por su pronunciación como Chi Kung.

 

 

Al practicar Taijiquan, el cuerpo debe estar relajado, sólo aquellos músculos que realmente se necesitan para un determinado movimiento o postura se tensan, mientras que el resto de los músculos muestran un tono muscular distendido. El equilibrio y el mantenimiento del centro de gravedad son puntos muy importantes a tener en cuenta en la práctica.

 

La respiración debe ser profunda, relajada y debe fluir de manera natural. Se procura una respiración abdominal, pues la frecuencia respiratoria es notoriamente más baja que en la respiración torácica usualmente empleada. En tanto que los principiantes en la mayoría de los casos deben aprender primero a dejar fluir libremente la respiración o adaptarla a los movimientos, el ritmo respiratorio de los practicantes avanzados se ajusta de manera natural al movimiento.

 

Cuando se empieza a entrenar más específicamente el aspecto marcial del Taijiquan, se aprende a practicar también el “Tui shou”, es decir, el empuje de manos. Esta es una práctica que se realiza en parejas.

Con el empuje de manos se trabaja la coordinación, percepción, la sensibilidad, la atención...

 

Mediante la unión con la otra persona a través de una zona de contacto, la cual debemos mantener en constante adherencia, esta unión nos permite apreciar cualquier cambio de fuerza, dirección, intención, etc. que el contrario inicie, con la idea de hacernos salir de nuestro centro de gravedad y de equilibrio.