Chenjiagou


Hace 600 años la aldea se llamaba Changyancun, con el tiempo pasó a llamarse Chenjiagou , esta villa está ubicada en el interior de China, en la provincia de Henan, condado de Wenxian muy cerca de la cordillera Qingfengling y el Rio Amarillo.

 

Su nombre original había sido Changyang Cun y se cambió por Chenjiagou debido a un hombre, llamado Pu, de la ciudad Zezhou de la provincia Shanxi, cuyo apellido era Chen; concretamente, a principios de la dinastía Ming (siglo XIV), él se trasladó al pueblo y se quedó aquí, de este modo, los Chen iniciaron a vivir en el pueblo, lo que se presenta como ¨Chenjia¨ en el nombre del pueblo, que significa la familia Chen; además, en el pueblo hay una zanja a dirección de sur a norte, por lo tanto, se presentaen el nombre como ¨gou¨, que quiere decir zanja.

 

Al recorrer el poblado pareciese que el tiempo se ha estancado en este lugar, sus calles están cargadas de historia, alejados del ritmo de la ciudad su gente ha sabido mantener vivo el espíritu del Chen Taijiquan. A toda hora se ve la gente practicando, en el bosque, en la escuela o en el patio de su casa, en Chenjiagou todos practican el Taiji, niños jóvenes ancianos, cada generación se ha encargado de mantener la tradición, con la misma disciplina y dedicación que tuvieron sus antepasados. Chenjiagou hoy se conoce como la cuna del Taijiquan de la familia Chen y actualmente este lugar es reconocido como patrimonio cultural de China

 

Recorriendo las calles de Chenjiagou, se observan las costumbres y la tradición de practicar el Kungfu. Una balada local dice: "al beber el agua de Chenjiagou, uno sabrá los movimientos básicos del Kungfu." La fuerte atmósfera de Tai Chi intensifica el misterio que rodea esta pequeña aldea. Atraídos por su fama, muchos aficionados al boxeo vienen aquí para experimentar la vida basada en la esencia del Tai Chi.

Numerosos aficionados al Tai Chi Chuan como vienen a Chenjiagou para aprender sistemáticamente este arte marcial chino.

En Chenjiagou hay una casa que no tiene nada de particular, cuya estructura se parece a la de las casas tradicionales de Beijing. Se trata de una sede para la práctica de las artes marciales, en la cual se encuentra una gran piedra. Según se dice, esa piedra sirve para que los practicantes de Kungfu incrementen la fuerza de sus brazos y espalda. Debido a que muchos han levantado esta piedra de 80 kilos, sus bordes han quedado desgastados. Al pasar por aquí, muchos turistas se interesan por intentar levantarla para evaluar su nivel de Tai Chi Chuan.

 

Entrando en el pueblo, como si estuviera en el paraíso de la cultura Taichi, se encuentra el mueso memorial de todas las generaciones de maestros admirables de Taichi, el museo internacional de Taijiquan, los reliquias llenas de leyendas donde el famoso Yang Luchan aprendía el sistema. En concreto, el museo memorial se construyó para las generaciones de gurús y delante de él, hay un estatua de bronce de Chen Wangting, el fundador de Taijiquan, y diversas estelas de cada maestro de Taichi donde hay introducciones breves sobre cada maestro, y todo esto es construido por los aficionados por Taichi para memorizar a los maestros.

 

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