Qingjing Jing

清静经

 

El Qingjing Jing, literalmente "Clásico de claridad, pureza y quietud", es un clásico anónimo de la dinastía Tang. Está incluido en los Cánones Taoístas (Daozang) bajo el título completo de Tai-shang Lao-chun shou chang ching-ching miao ching, también abreviado como Ching-ching miao-ching. Un texto clásico taoísta que combina temas filosóficos del Daode Jing con la presentación lógica de los textos budistas y una forma literaria que recuerda el Sutra del Corazón. Instruye a los estudiantes del Dao para la práctica de la eliminación del deseo con el fin de cultivar la pureza espiritual y la quietud.

 

El tema principal es cómo ganar la “pureza” (ging) y la tranquilidad” (ching). Si la mente de una persona es capaz de desprenderse de los deseos, ella - la mente - llegará a estar tranquila; si la mente puede aquietarse, el espíritu espontáneamente llegará a estar límpido.

 

Entonces los seis deseos no surgirán y los tres venenos se destruirán. A través de la visión interna de nuestra mente, uno comprende la no mente; a través de la visión externa del cuerpo, uno comprende el no cuerpo; a través de mirar esas cosas desde la distancia, uno se da cuenta de la condición de no-cosa. Si uno entiende estas tres cosas, uno solamente ve “la vacuidad” como la naturaleza de la realidad; entonces todos los pensamientos maquinados, errores y corrupciones o contaminaciones desaparecen y uno alcanza el estado perpetuo de pureza y tranquilidad.

 

Este pequeño texto, tan popular entre los taoístas como el Sutra del Corazón entre los budistas, es frecuentemente usado como recitación o mantra, y todavía se reimprime para su distribución gratuita, junto con un pequeño comentario. Es muy importante en la espiritualidad taoísta.

 

 

 

Qingjing Jing

 

El Gran Tao no tiene forma;

es la madre del cielo y la tierra.

El Gran Tao no tiene sentimientos;

regula el curso del sol y la luna.

 

El Gran Tao no tiene nombre;

cría y nutre la miríada de seres.

No conozco su nombre-

por eso lo llamo Tao.

 

El Tao puede ser puro o turbio, movedizo o tranquilo.

El cielo es puro, la tierra es turbia;

el cielo es movedizo, la tierra tranquila.

El hombre es movedizo, la mujer tranquila.

 

Descendiendo desde el origen,

fluyendo hacia el final,

la miríada de seres nacen.

 

La pureza - la fuente de la turbiedad.

El movimiento - la raíz de la tranquilidad.

 

Sé siempre puro y tranquilo;

El cielo y la tierra

vuelven a lo primordial.

 

El espíritu humano ama la pureza,

pero la mente lo confunde.

La mente humana ama la tranquilidad,

pero los deseos se entrometen.

 

Deshazte de los deseos para siempre,

y la mente estará calmada.

Purifica tu mente,

y el espíritu será puro.

 

De un modo natural los seis deseos no surgirán,

los tres venenos son destruidos.

Quienquiera que no pueda hacer esto

todavía no ha purificado su mente, 

sus deseos todavía no son disipados.

 

Aquellos que han abandonado sus deseos:

Observa tu mente por introspección-

Y nota que no hay mente.

 

Luego observa el cuerpo,

Mírate desde el exterior-

Y nota que no hay cuerpo.

Luego observa a los otros echando un vistazo en la distancia -

Y nota que no hay otros.

Una vez que has experimentado estas tres,

¡observa el vacío!

 

Usa el vacío para observar el vacío,

y nota que no hay vacío.

Cuando incluso el vacío no es tal,

Tampoco hay no-vacío.

 

Sin siquiera la existencia del no-vacío

Solo hay serenidad,

profunda e imperecedera.

 

Cuando la serenidad se disuelve en la nada-

¿Cómo podría haber deseos?

Cuando los deseos no surgen

has encontrado la verdadera tranquilidad.

 

En la verdadera tranquilidad,

fluye con la existencia;

En la verdadera permanencia, realiza la naturaleza interna.

Siempre fluyendo, siempre tranquilo-

Esto es pureza permanente, tranquilidad duradera.

 

En la pureza y la tranquilidad,

penetra gradualmente en el verdadero Tao.

Cuando el verdadero Tao es penetrado,

es alcanzado.

 

Aunque hablamos de "alcanzado",

En realidad no hay nada que conseguir.

Más bien hablamos de penetración

Cuando alguien empieza a transformar a la miríada de seres. 4

 

Solo quien ha entendido esto apropiadamente

es apto para trasmitir el Tao de los sabios.

 

El caballero superior no lucha;

El caballero inferior ama luchar.

La Virtud superior no tiene Virtud;

La Virtud inferior se apega a la virtud.

 

Todos los apegos y ataduras

no tienen nada que ver con el Tao o la Virtud.

 

La gente falla en realizar el Tao

porque tienen mentes contaminadas.

La contaminación en la mente

significa que el espíritu esta asustado.

 

Con el espíritu alarmado

hay apego a las cosas.

Con el apego a las cosas,

hay búsqueda y codicia.

 

Con la búsqueda y la codicia,

hay pasiones y aflicciones.

Pasiones, aflicciones, contaminación, y fantasías

Angustian y molestan la mente y el cuerpo.

 

Entonces uno cae en la turbiedad y la vergüenza,

felicidad y tristeza, vida y muerte.

Siempre inmerso en el mar de miseria,

Uno está para siempre perdido para el verdadero Tao.

 

El Tao de la verdadera permanencia

llegará de un modo natural a aquellos que comprenden.

 

 

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